JUEGO DRAMÁTICO: TÍTERES.
“
LA RATITA PRESUMIDA”.
Edad:
A partir de los 3 años.
Objetivos:
- Identificar los animales.
- Trabajar los valores.
- Interactuar con los personajes.
- Disfrutar de la obra.
Desarrollo
de la actividad:
Se
les representará con títeres la obra de la ratita presumida
interactuando con los niños en la medida que sea posible.
LA RATITA PRESUMIDA
Autor
de esta adaptación: José Luis García
(Escenografía: se ve la casa de la
ratita presumida, desde fuera. Debe tener unos pequeños
escalones).
(Entra la Ratita Presumida vestida con un sencillo
delantal, trae una escoba y con ella se pone a barrer delante de su
casa).
RATITA.-
(Deja de barrer, mientras mira a un punto en el
suelo).
¿Qué es esto que brilla?
(Se agacha y lo coge).
¡Es
una moneda de oro!
(Mira a un lado y otro).
A alguien se le
cayó, pero en este momento sola estoy yo.
(Y sin media palabra
más, se guarda la moneda en su delantal).
(Sigue barriendo, como
si nada hubiera pasado).
RATITA.-
Si en un rato no aparece
nadie para reclamarla, me compraré algo con esta moneda de
oro.
(Sigue barriendo. Cada vez que habla, deja de barrer; y
cuando guarda silencio, barre).
RATITA.-
Parece que no viene
nadie. ¿Y qué podré comprarme con la moneda? ¡Ya lo sé!, unos
caramelos. No, no; las chuches producen caries y no quiero estropear
mis bonitos y blancos dientes.
(Barre).
¡Ya lo sé! Unas
buenas agujas con las que coser y dejar bonito mi delantal. No, no;
me podría pinchar con una de las agujas.
(Barre).
¡Ya lo sé!,
me compraré una rebeca nueva. El otro día vi una preciosa en la
tienda que está en la plaza. ¡Eso haré!
(Y ni corta ni
perezosa, deja su escoba apoyada en los escalones de su casa y sale
de escena).
(Al poco rato, entra el Gallo).
GALLO.-
¡Qué
mala suerte!, hoy no está la Ratita Presumida barriendo delante de
su casa. ¡Cachis!, da igual, daré un paseo y volveré dentro de un
rato.
(Sale el Gallo).
(Entra un Cerdo).
CERDO.-
Por las
bellotas de mi tío Abelardo, no está hoy la Ratita… ¡Bellotas
podridas! Iré a comer algo y pasaré a ver si la veo.
(Sale el
Cerdo).
(Entra la Ratita Presumida, lleva puesta su nueva rebeca;
se la ve muy guapa).
(Enseguida entra el Gallo).
GALLO.-
Ratita
presumida, qué guapa estás hoy.
RATITA.-
Muchas gracias,
señor Gallo.
GALLO.-
Ratita, ¿te quieres casar
conmigo?
RATITA.-
Y por las noches, ¿qué
harás?
GALLO.-
Cuando llega la medianoche, grito a pleno
pulmón: ¡kikiriki!
RATITA.-
No. No me casaré contigo, que
por las noches me asustarás.
GALLO.-
Pues te pierdes a un tipo
bien guapo como yo.
(Sale el Gallo todo digno).
RATITA.-
¡Menudo
tonto!, ¿a quién se le ocurre ponerse a gritar a medianoche?
(Entra
el Cerdo).
CERDO.-
Ratita presumida, qué guapa estás
hoy.
RATITA.-
Muchas gracias, señor Cerdo.
CERDO.-
Ratita,
¿te quieres casar conmigo?
RATITA.-
Y por las noches, ¿qué
harás?
CERDO.-
Todas las noches, antes de acostarme, me paseo
por toda la casa, gritando por si hay ladrones: ¡oink,
oink!
RATITA.-
No. No me casaré contigo, que por las noches me
asustarás.
CERDO.-
Vaya con la presumida. Que sepas que hay
unas cuantas cerdas que estarán encantadas de casarse conmigo.
(Sale
el Cerdo).
RATITA.-
¿A qué cochino se le ocurre pasearse por
la casa gritando “oink, oink”?
(Entra un
Perro).
PERRO.-
Ratita presumida, qué guapa estás
hoy.
RATITA.-
Muchas gracias, señor Perro.
PERRO.-
Ratita,
¿te quieres casar conmigo?
RATITA.-
Y por las noches, ¿qué
harás?
PERRO.-
En cuanto llega la noche, me encanta ladrar,
para desear las buenas noches a todo el vecindario. ¡Guau,
guau!
RATITA.-
No. No me casaré contigo, que por las noches me
asustarás.
PERRO.-
No hay problema, Ratita; que en otro lugar
querrán mis ladridos.
(Sale el Perro).
RATITA.-
¡Qué vida
de perros iba a llevar si me casaba con él!
(Entra un
Ratón).
RATÓN.-
Ratita presumida, que guapa estás
hoy.
RATITA.-
Vete de aquí, que no me casaré contigo, que
eres más pobre que las ratas.
RATÓN.-
Pero si yo venía a
avisarte que…
RATITA.-
Vete de aquí, que no comes sino del
queso más barato.
RATÓN.-
Sólo venía a avisarte que se
acercaba un…
RATITA.-
No me interesan tus avisos de
pobre.
RATÓN.-
Vale, vale. ¡Vaya, si parece que las rebecas
nuevas la ponen de mal humor!
(Sale el Ratón).
RATITA.-
Dicen
mis amigas que es el mejor ratón del barrio… Si al menos tuviese
un descapotable, o una casita en la playa… Menudo pobretón.
(Entra
un Gato).
GATO.-
Ratita presumida, qué hermosa y elegante
estás.
RATITA.-
Muchas gracias, señor Gato.
GALLO.-
Ratita,
¿te quieres casar conmigo?
RATITA.-
Y por las noches, ¿qué
harás?
GALLO.-
Maullar suavemente y cantarte las más hermosas
canciones. Y después, dormir y callar.
RATITA.-
Pues contigo,
señor gato, me voy a casar.
GATO.-
Entremos en tu casa y
hablemos de los planes para la boda, que todo tiene que estar muy
bien preparado, para que nada falle.
RATITA.-
Veo que piensas
en todo, señor Gato.
GATO.-
No lo sabes tu bien, ratita.
Entremos en la casa, querida mía.
(Entran ambos en la
casa).
RATÓN.-
(Que asoma por un rincón).
Esto no me gusta
ni un pelo de gato.
(Sale).
GATO.-
(En off).
Ven aquí,
rata tontorrona. Empecemos por el banquete de bodas… ¿Dónde te
has escondido?
(La Ratita sale por la puerta de su
casa).
RATITA.-
Socorro, socorro; el gato me quiere
comer.
RATÓN.-
Ven aquí y escóndete.
(La Ratita se acerca
hasta el lugar en el que está el Ratón).
RATÓN.-
Escóndete
aquí y llama con todas tus fuerzas al gato.
(La Ratita se esconde
cerca del Ratón).
RATITA.-
(En off).
¡Señor Gato!, ¡dese
prisa!, ¡que llegamos tarde al banquete!
(El Gato asoma desde la
puerta de la casa. El Ratón se esconde también).
GATO.-
Será
tontorrona, que aún no se ha dado cuenta de que el banquete es
ella.
RATITA.-
(En off).
¡Señor Gato!, ¡dese prisa!
(El
Gato se acerca hasta el lugar en el que se esconden los otros
dos).
GATO.-
¿Dónde te escondes, preciosa mía?
(En ese
momento, una red sale desde abajo y atrapa al Gato, que intenta
escaparse, sin conseguirlo).
GATO.-
Querida Ratita, suéltame
de aquí, si no, no podremos casarnos.
RATITA.-
Con usted señor
Gato, no me casaré.
RATÓN.-
Vine a avisarte de que llegaba el
gato, pero no me hiciste ni caso.
RATITA.-
Es usted muy
valiente, señor Ratón.
RATÓN.-
En la vida hay que ser
valiente, si no quieres que te coman los gatos.
RATITA.-
¿Y no
querría usted casarse conmigo?
RATÓN.-
¿No se supone que
tendría que pedirlo yo?
RATITA.-
¿No dices que hay que ser
valiente?
RATÓN.-
Contigo me casaré, Ratita querida… Adiós,
señor Gato; ya avisaremos al señor Perro que usted lo está
esperando por aquí.
(Salen la Ratita y el
Ratón).
GATO.-
¡Sardinas podridas!, espero que ese perro esté
durmiendo la siesta.
(Escuchamos unos ladridos).
¡Sardinas!,
¡está despierto!
(Entra el Perro).
PERRO.-
¡Guau!, te
buscaba amigo gato.
GATO.-
Me verás, pero no me cogerás.
(El
Gato sale del lugar).
PERRO.-
Te cogeré, ya lo verás.
(Sale
en pos del Gato).
(Al rato vuelven a hacer su aparición, el Gato
gritando y el Perro ladrando. Entran y salen).
(Entra el
Gallo).
GALLO.-
¡Kikiriki!, esta historia termina aquí. La
Ratita y el Ratón se dieron un beso y fueron felices comiendo queso.
Y todos fueron felices…
(Entra el Gato, aún con la
red).
GATO.-
¿Pero qué dices?, yo no soy feliz.
(Sale el
Gato. Se escuchan ladridos).
GALLO.-
Es verdad, todos fueron
felices, menos el Gato, al que durante un tiempo, tocaron las
narices.
¡Kikiriki!, ¡que ya me fui!
(Sale el Gallo).
Fin
Tipo de agrupamiento: Todo
el grupo clase.
Duración:
Unos 25 minutos
aproximadamente.
Recursos:
Los títeres, el cuento, el
retablo y una colchoneta para sentar a los niños.
El aula.
Evaluación:
Se
realizara mediante
la observación, con un anecdotario, que son descripciones objetivas
escritas de las observaciones sobre hechos o situaciones concretas
durante el desarrollo de esta actividad.